El misterio ronda la muerte de Jorge Enrique Pizano y de su hijo Alejandro Pizano Ponce de León. El testigo clave en el escándalo Odebrecht, quien  se había recuperado de un cáncer linfático y había contactado hace poco a periodistas para advertirles sobre sus preocupaciones y que fue encontrado muerto en el estudio de su finca en Subachoque el pasado jueves 9 de noviembre, podría no haber muerto de un infarto como se informó inicialmente.

 

La muerte súbita de su hijo tras ingerir un trago del liquido que contenía la botella que reposaba en su escritorio es similar a la forma como tres días antes, en el mismo lugar,  había muerto su padre Jorge Enrique Pizano, quien estaba vinculado como testigo a la investigación de las coimas de Ordebrecht en el proceso que se le sigue al ex director de la ANI, Luis Fernando Andrade.

 

El Fiscal deberá investigar si hubo manos criminales detrás de esta muerte.

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