Avanza la concertación que determinará el valor del salario mínimo en Colombia para el 2020. Consultó a un experto financiero del departamento quien presentó un análisis sobre el panorama económico del país y las propuestas planteadas por el empresariado y las centrales obreras. 

Precisó que lo que se consiga por encima de la inflación —3,8%— sería positivo en la negociación y especula que dentro del panorama que hay hoy, podría llegarse a un acuerdo del 5%. Adicional, indicó que el subsidio de transporte suele negociarse a un porcentaje mayor que el del salario porque este no impacta a toda la población. 

Recordó que las variables para el reajuste del salario son la inflación, es decir, lo que se ha perdido en capacidad de compra y productividad en el país. “El Dane sorprendió a los colombianos diciendo que este año la productividad había sido negativa”. 

El experto advirtió que cuando la productividad ha sido positiva de 1 punto o 1,5, eso se le agrega a la inflación para determinar el aumento del salario, lo que constituye “una medida muy sana porque hay un punto de equilibrio”. 

Relató que “la argumentación de los empresarios es fuerte, pero cierta. Cuando los salarios se encarecen, se deja de contratar gente. Un aumento bueno del salario mínimo es positivo para los que tienen empleo, pero muy malo para los que están consiguiendo. Esa es la discrepancia, porque obviamente los sindicatos lo que buscan es el bienestar de los trabajadores y por ende un aumento más alto”. 
 

Las propuestas que hay hoy sobre la mesa

Las centrales obreras unificaron su criterio y pusieron sobre la mesa de concertación un aumento del 8,11%, que sumado al aumento del auxilio de transporte, dejaría un total de $1 millón, mientras que los empresarios proponen 4,5%, lo que llegaría a $966 mil —con auxilio de transporte—. El actual salario mínimo es de $828.116. 

Luis Emilio Bohórquez, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, en Quindío, dijo que “el país tiene todas las condiciones para subir a $1 millón el salario mínimo. Con la propuesta se rescata un poquito lo que corresponde al gasto de la canasta familiar en Colombia que es alrededor de $1 millón 500 mil comprando todo para quedar bien en la casa y lo relacionado con salud, educación y recreación”. 

Anotó que este año la negociación es atípica debido al paro nacional en el que “la lucha continúa por reivindicar las condiciones laborales del país, entre esto el salario mínimo”. 

Frente a si el aumento del salario mínimo se refleja en el desempleo manifestó: “Es lo más falso que le pueden decir a la gente y que puede aceptar el sector empresarial, porque el incremento salarial no genera desempleo, genera condiciones. La producción, la inflación y las importaciones que deben revisarse al calor de los Tratados de Libre Comercio y del sometimiento que tiene Colombia a no producir es lo que desata en desempleo”. 

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